La ciencia mexicana logra eliminar tumores, frenar metástasis y activar memoria inmunológica en cáncer de mama triple negativo. El cáncer de mama triple negativo (CMTN) representa uno de los mayores retos en oncología moderna. En modelos animales de cáncer de mama triple negativo, estas vacunas no solo lograron eliminar tumores primarios, sino también inhibir la metástasis —principal causa de muerte en pacientes oncológicos— y generar una memoria inmunológica que impidió la reaparición del cáncer incluso tras una segunda implantación de células tumorales. Un avance clave contra el subtipo más agresivo. «El modelo que utilizamos fue el de cáncer de mama triple negativo porque es uno de los más letales y difíciles de tratar, tanto en humanos como en ratones de laboratorio», explicó Allan Noé Domínguez Romero, académico de la Facultad de Química. «En estos casos se forman tumores grandes en poco tiempo y se generan metástasis, particularmente en los pulmones. Estas secuencias fueron mutagenizadas para aumentar su capacidad de reconocimiento por el sistema inmunitario». Resultados alentadores y menor costo. En los estudios preclínicos, una sola inyección terapéutica fue suficiente para curar el cáncer de mama triple negativo en animales, incluso en fases avanzadas. Además, los ejemplares tratados no volvieron a desarrollar tumores tras una nueva exposición a células cancerosas, lo que confirma la inducción de memoria inmunológica. Otro aspecto crucial es el costo potencialmente mucho menor frente a terapias actuales como quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia con anticuerpos monoclonales, cuyo mercado global supera los 200 mil millones de dólares anuales. «Las inmunoterapias convencionales tienen una efectividad promedio del 20 al 30 por ciento y son extremadamente caras», subrayó Domínguez Romero. «En cambio, nuestra vacuna mostró una eficacia notable en modelos experimentales». ¿Podría servir para otros tipos de cáncer? Aunque el foco principal fue el cáncer de mama triple negativo, los investigadores señalaron que las BEVs podrían adaptarse a prácticamente cualquier tipo de cáncer. «Tenemos resultados igualmente efectivos en melanoma y estamos trabajando en modelos de leucemia», indicó Manucharyan. «Podemos diseñar vacunas terapéuticas para los más de 220 tipos de cáncer que existen». Hasta ahora, solo existen vacunas terapéuticas aprobadas por la FDA para melanoma, cáncer de vejiga y de próstata. Otras vacunas disponibles —como la del virus del papiloma humano— son profilácticas, es decir, previenen la enfermedad, pero no la curan. Próximo paso: ensayos clínicos en humanos. Los resultados fueron publicados recientemente en la revista internacional Molecular Immunology, tras más de una década de trabajo científico. Con esta evidencia, el equipo se declara listo para avanzar hacia la siguiente fase: ensayos clínicos en humanos. «En pacientes, el procedimiento sería menos invasivo y fácilmente adaptable a plataformas clínicas existentes», afirmó Manucharyan. Un impacto potencial en la salud de las mujeres. En México, el cáncer de mama es la principal causa de muerte por cáncer en mujeres. De acuerdo con datos del INEGI, en 2022 se registraron 7,888 fallecimientos por esta enfermedad, el 99.4 por ciento en mujeres, con una tasa proyectada de 9.9 por cada 100 mil habitantes. El desarrollo de una vacuna terapéutica eficaz contra el cáncer de mama triple negativo no solo representa un avance científico, sino una nueva esperanza real para miles de mujeres que hoy enfrentan uno de los diagnósticos más difíciles de la oncología moderna.
La ciencia mexicana logra eliminar tumores en cáncer de mama triple negativo
Científicos mexicanos desarrollaron una vacuna terapéutica que eliminó tumores, frenó metástasis y activó memoria inmunológica en modelos animales de cáncer de mama triple negativo, un avance contra el subtipo más agresivo.